
Introducción:
El Gran Perro Japonés (Akita Americano) es un perro de gran
tamaño, muy buen carácter para con la familia, además
de ser un excelente perro de guardia.
Origen:
Originalmente, la historia del Gran Perro Japonés (anteriormente
Akita Americano) era la misma que la del Akita Japonés. A partir
de 1603, provenientes de la región Akita, los perros llamados
“Matagi Akitas” (perros de tamaño mediano para
la caza del oso) fueron utilizados como perros de pelea. A partir
de 1868, se cruzó la raza con Tosa y Mastiffs. Por eso, el
tamaño de la raza aumentó, pero unas características,
rasgos de los perros tipo Spitz, desaparecieron.
Al finalizar la segunda guerra mundial, el número de Akitas
se había reducido peligrosamente y los perros venían
en tres formas diferentes: 1) Matagi Akitas 2) Akitas perros de pelea
3) Akitas/Pastores alemanes.
La situación de la raza era seriamente trastornada. Durante
el procedimiento de restauración de la raza tras la guerra,
Kongogo, un perro procedente de la línea de sangre Dewa, gozó
de una popularidad momentánea pero si embargo muy importante.
Un gran número de Akitas de esta línea de sangre, que
presentaban rasgos exteriores característicos de la influencia
de Mastiff o Pastores alemanes, fueron llevados a EEUU por los militares
americanos. Los Akitas perteneciendo a la línea Dewa eran perros
inteligentes y capaces de adaptarse a ámbitos diferentes. Encantaron
a los criadores de EEUU y la línea de sangre fue desarrollándose
gracias al aumento progresivo del número de criadores y de
una popularidad duplicada.
El club americano del Akita fue creado en 1956 y el Kennel Club Americano
(AKC) aceptó la raza en octubre de 1972 (registro en el libro
de orígenes y acceso sin restricción a las exposiciones).
Desafortunadamente, en aquel entonces, el AKC y el Kennel Club de
Japón (JKC) no tenían acuerdo de reconocimiento mutuo
de los pedigríes por lo que ninguna nueva línea de sangre
japonés pudo beneficiar a la cría en EEUU. Los Akitas
en EEUU se convirtieron así en perros muy diferentes de los
encontrados en Japón, país de origen.
Aspecto general:
Es un perro de talla grande, estructura sólida, bien equilibrado,
con mucha sustancia y huesos pesados. Una característica de
la raza es la cabeza ancha, en forma de triángulo obtuso, el
hocico profundo, los ojos relativamente pequeños y las orejas
erectas llevadas hacia adelante.
Capa doble de pelos. La capa interna debe ser de pelo abundante, suave
y denso con pelos más cortos que los de la capa externa. La
capa externa debe ser de pelo liso, de textura dura/rígida
y estar algo separada del cuerpo.
Los perros pueden tener cualquier color incluido rojo, leonado, blanco,
aun atigrado o pinto. Los colores son brillantes y claros y las manchas
deben estar armoniosamente repartidas, con o sin máscara o
blaze. Perros unicolores blancos no deben tener máscara.
La altura a la cruz debe ser en los machos de 66-71cm y en las hembras
de 61-66cm
Temperamento:
De carácter silencioso y reservado, posee una conducta disciplinada
y dignidad elegante, el carácter es sobrio y tranquilo, carente
de temor pero prudente en sus actos, es por ello un perro que no es
dado a perder el control y no es presa de acusado nerviosismo cuando
tiene que hacer frente a situaciones desconocidas.
Es muy paciente con los niños y adopta un papel protector de
la familia y del hogar, de absoluta confianza los protege de cualquier
intrusión.
Es despierto de reacciones entusiastas, majestuoso y valiente, es
muy cariñoso con su familia incluyendo otros perros de su ámbito,
pero es agresivo y adopta un papel dominante con respecto a otros
perros desconocidos.
De carácter reservado y silencioso, no ladra nunca a menos
que tenga un buen motivo para ello, es extremadamente cariñoso
con su familia con la que necesita un estrecho contacto, manteniendo
una actitud reservada frente a los desconocidos.
Cuidados necesarios:
El Akita Americano es un perro rustico, robusto. No se conocen enfermedades
genéticas de esta raza. El cuidado del manto al ser de pelo
corto no presenta mayores problemas.