
Introducción:
Este perro puede ser un implacable guardian, y un noble perro de familia,
se relaciona excelentemente con los niños, si tiene la educación
adecuada.
Es de tamaño mediano y no requiere demasiados cuidados.
Origen:
Perro molosoide originario de las Islas de Tenerife y Gran Canaria,
en el Archipiélago Canario. Surgido como resultado de cruces
entre el “majorero”, perro de ganado prehispánico
oriundo de las islas y perros molosoides llegados al archipiélago.
Estos cruces originaron una agrupación étnica de perros
tipo dogo, de tamaño medio, de color atigrado o leonado y manchados
en blanco, de morfología robusta, propia de un moloso pero
con agilidad y empuje, de gran temperamento, rústico, de carácter
activo y fiel.
Durante los siglos XVI y XVII, su población aumentó
considerablemente, existiendo numerosas alusiones al mismo en los
textos históricos posteriores a la conquista y sobre todo a
los “Cedularios del Cabildo”, en los que se explican las
funciones que realizan, esencialmente como guardián y cuidado
del ganado vacuno, así como al servicio que prestaban a los
carniceros para sojuzgar el ganado.
Aspecto general:
ES un perro rustico de talla mediana, pero que aparenta un mayor tamaño.
La linea superior es recta, con muy buena musculatura, pero poco visible.
El pecho es profundo y con músculos pectorales bien marcados.
La piel es gruesa, pero elastica. Floja en el cuello y alrededores,
formando arrugas en la cabeza.
La raza presenta un pelaje corto y áspero. De color Atigrado
en toda su gama, desde el oscuro muy cálido al gris muy claro
o rubio. Leonado en toda su gama hasta el arena. El blanco puede aparecer
en el pecho, en la base del cuello o garganta, en manos y dedos traseros,
siendo deseable que sea lo más reducido posible. Siempre debe
tener máscara negra.
La altura a la cruz en machos es de 61 a 66 cm a la cruz - hembras
de 57 a 62 cm.
Temperamento:
De aspecto es sereno, presenta un carácter equilibrado y de
gran confianza en si mismo. Está especialmente dotado para
las funciones de guarda y tradicionalmente para el manejo y conducción
del ganado vacuno. Es manso y noble en familia, con gran apego al
dueño.
Cuando está alerta su actitud es muy firme y la mirada vigilante.
Es, como todo guardián, muy desconfiado de los extraños.
Cuidados necesarios:
No requiere cuidados, solo se recomienda una buena alimentación
durante los primeros años de vida y mucho afecto.