
Introducción:
Espectacular, imponente y hasta extravagante, ese es el Komondor,
que presenta un pelaje característico y un gran tamaño,
que lo convierten en una raza imposible de confundir.
No sobra decir que, mas allá de su atractivo aspecto, es un
muy buen perro de trabajo, que se destaca sobre todo como guardián.
Origen:
Esta raza es de nacionalidad húngara pero desciende del perro
del Tíbet.
Es una raza muy antigua que fue llevada a Hungría por los nómades
húngaros, en el siglo XIV, quienes lo utilizaban ya desde aquella
época como perro pastor.
A pesar de su antigüedad, su difusión recién se
inició en 1920, cuando la raza comenzó a ser presentada
en exposiciones caninas.
Aspecto general:
El Komondor presenta un aspecto muy particular, diríamos único
e inconfundible, su pelaje con acordonado, resulta atractivo y nunca
deja de llamar la atención.
En cuanto su constitución se trata de un perro grande, de cuerpo
robusto y fuertemente constituido. Presenta un pecho amplio y dotado
de una buena musculatura
Su cabeza es amplia y proporcionada al cuerpo, el stop es bien marcado
El cuerpo está cubierto por pelo largo en su totalidad. El
pelaje está compuesto por una capa externa de pelo rústico
y una lana interna más fina.
El pelaje en mechones y con tendencia a enmarañarse es un requerimiento
básico. Un pelaje similarmente tupido, ondulado y acordonado
también es admitido. Los mechones pequeños son pocos
o no son enmarañados. El color marfil es el único color
permitido para esta raza.
Los machos miden 70cm como mínimo. Las hembras miden 65cm a
la cruz, también, como mínimo.
Temperamento:
Es un excelente guardián de su territorio y de la casa de su
amo ,la que defenderá con valentía sin igual. Ataca
en silencio y audazmente. Considera su distrito como si le perteneciera,
en que no admite ningún ser extraño. Es desconfiado.
Su día transcurre feliz cuando puede pasarlo controlando su
territorio. Durante la noche se mantiene en permanente movimiento.
FOTO:
Ejemplar: "CH
GILLIAN'S QUINTESSENTIAL QUINCY" (USA)