
Introducción:
El Lhasa Apso es un perro pequeño, que por su tamaño
puede adaptarse a todo tipo de ambientes.
Son muy hermosos y tienen un temperamento tranquilo, lo que o convierte
un excelente perro de compañía. Son independientes y
desconfiados de los extraños, aunque una vez que ganamos su
confianza se vuelve muy apegado a su dueño.
Origen:
Originario del Tíbet, cuya capital es Lhasa, es una de las
razas caninas más antiguas ya que sus ancestros se remontan
a 800 años antes de nuestra era. Allí reciben en nombre
de Apso Seng Kye, que significa perro león centinela, si bien
el significado literal de apso es «completamente cubierto de
pelo».
A lo largo de la historia, el Lhasa Apso ha ido ocupando un lugar
preponderante en los hogares de los nobles y de los oficiales de alto
rango en su país, donde no se les peina con el mismo esmero
que en Occidente. Allí es un perro sagrado que proporciona
suerte y felicidad a sus dueños, quienes suelen tenerlos por
parejas..
Los ejemplares de esta raza no se vendían bajo ningún
concepto, sólo eran enviados por parte del Dalai Lama al emperador
chino, o a miembros de la familia imperial, como regalo, de ahí
que fueran tan apreciados.
Los primeros occidentales que tuvieron acceso a ejemplares de Lhasa
Apso fueron los militares británicos durante la colonización
de aquellos territorios. En 1904 llegaron algunos al Reino Unido de
la mano de un grupo de cadetes que regresaban de una expedición
al Tíbet; estos perros eran grandes y pesados, de color azul
oscuro y blanco, negros o grises. Unos años después,
el matrimonio Bailey formó su criadero al regresar a su país,
momento en que poseían dos ejemplares pequeños y de
color dorado, y en 1924 consiguieron algunos perros más, procedentes
de la ciudad de Lhasa. Ellos fueron los artífices del nombre
actual, ya que hasta ese momento se les conocía como Terrier
del Tíbet. Hay que destacar que hasta hace más de cincuenta
años el Shih-Tzu, el Terrier Tibetano y el Lhasa Apso fueron
presentados como una sola raza, por lo que la controversia duró
bastante.
La raza, tal y como la conocemos actualmente, se ha forjado en Estados
Unidos, donde sus criadores mejoraron el carácter, las cabezas
y el movimiento. De allí se importaron al Reino Unido algunos
ejemplares relevantes, que cruzados con hembras de genealogía
británica dieron auténticas joyas para la raza.
Aspecto general:
La principal característica física del Lhasa es el lujoso
pelaje que luce. Son perros pequeños y extremadamente hermosos.
La cabeza esta cubierta de abundante pelo largo que cae sobre los
ojos; tiene barba y bigotes bien desarrollados.
El pelo de la capa externa es largo, abundante, recto, de textura
dura; no debe ser lanoso ni sedoso. Los colores permitidos son el
dorado, arena, miel, gris oscuro, pizarra, humo, multicolor, negro,
blanco o pardo.
La altura a la cruz de los ejemplares machos es de 25,4, siendo las
hembras levemente mas pequeñas.
Temperamento:
El Lhasa es alegre y juguetón, aunque una de sus principales
características es la independencia. Llega a tener un profundo
apego a su dueño, cuya constante presencia le resulta necesaria.
No es un perro agresivo, pero no le gustan los manoseos y tampoco
le agradan los juegos torpes de los niños. De todas maneras
puede resultar un excelente compañero para niños de
una edad media que entienden cual es el trato correcto que un perro
merece.
Son bastante tercos, pero también inteligentes, lo que hace
que su educación sea sencilla si se realiza pacientemente.
Son desconfiados y se muestran distantes con extraños.
Cuidados necesarios:
Son perros que gozan de una excelente salud, rara vez se ve perjudicado
por enfermedades.
El pelaje se debe cepillar diariamente, además de cuidar que
no se enmarañe, no se debe bañar mas de una vez al mes
porque seria perjudicial para su pelaje.
FOTO:
Ejemplar: "CH
KUMI KIAN SUGAR COATED" (USA)